Historia

La historia de la Escuela Suiza de Barcelona es la suma de las vivencias de sus alumnos, profesores, colaboradores y amigos, que han convertido esta institución en todo un referente de la ciudad en materia de educación. Pero también conforman su historia sus edificios, desde la primera torre de la calle Buscarons, hasta el novísimo edificio de la calle Alfonso XII.


Hace casi un siglo que la ESB ofrece a sus alumnos una formación humanista y aún hoy sigue permaneciendo fiel a sus principios. El aprender a aprender es un valor que los alumnos reconocen como propio de la ESB, pero también destacan otros principios como la tolerancia o el trabajo en equipo.


Los siguientes textos están basados en el libro Escuela Suiza de Barcelona –un paso más que se publicó para la inauguración del nuevo edificio en 2007.
 


Años 20 – Nace una Escuela moderna

Escuela Suiza calle Buscarons

La “Societé de l’Ecole Suisse de Barcelona“, creada en 1919, fundó la ESB con la siguiente declaración de intenciones: "Dar en locales higiénicos y clases mixtas una enseñanza moderna. Admitimos a niños y niñas de todas las nacionalidades y creencias, cuidando la escuela de la enseñanza individual“. El 9 de octubre de 1920, 13 alumnos, a cargo de su profesora y directora Olga Hoehn, iniciaron sus clases en el número 17 de la calle Buscarons. La lengua oficial era el castellano. La Escuela creció muy rápido, por lo que fue necesario buscar un nuevo emplazamiento, más céntrico y bien comunicado. En el año 1924, la ESB se trasladó con 145 alumnos de 13 nacionalidades distintas al lugar donde se encuentra ubicada actualmente, la calle Alfonso XII.


Años 30 – El valor de un programa de educación especial

El multilingüismo ha sido desde siempre muy valorado en la ESB, un pilar de la educación humanista y, tanto ayer como hoy, un pasaporte privilegiado para la vida de los estudiantes. Ya en los años 30 los alumnos tuvieron la suerte de que en la ESB se incluyera el aprendizaje de su lengua materna, el catalán. Algunos alumnos se convirtieron en profesores de catalán de sus profesores suizos. En aquella época se aprendía, como decían los mismos alumnos, a la manera suiza, es decir, que se explicaban las cosas, en vez de repetirlas de memoria como papagayos. Este capítulo se cierra en noviembre de 1936, cuando la Escuela Suiza fue clausurada a causa del alzamiento militar. Sus puertas no volverían a abrirse hasta 1939.


Años 40 – Un refugio de paz

La Segunda Guerra Mundial obligó a la mayoría de los profesores suizos a regresar a Suiza, de manera que dejaron un vacío en la Escuela. Pero en este capítulo también queda espacio para el optimismo. Hubo desarrollos positivos, como la creación de una décima clase, el primer embrión del Gymnasium, y mejoras en las condiciones laborales de los maestros suizos. Además, las nuevas disposiciones suizas en materia de ayuda al profesorado facilitaron el mantenimiento de la Seguridad Social en Suiza. Las Cámaras Federales aprobaron una ley sobre las ayudas destinadas a sus escuelas en el extranjero, y con ello el apoyo financiero del gobierno suizo.


Años 50 – La apertura al mundo

Otros pilares educativos de la ESB han sido y son la experimentación directa de las cosas y el hecho de despertar en los menores la curiosidad y las ganas de aprender, no solo la propia cultura, sino también la de los otros. Los alumnos recibieron ayuda para abrirse al mundo exterior en un tiempo en que España se encontraba totalmente aislada. De alguna manera, los alumnos de la ESB, gracias a sus viajes al extranjero, sobre todo a Suiza, se convirtieron en embajadores en el mundo.


Años 60 – Educando en libertad

Escuela Suiza calle Alfonso XII

El 20 de noviembre de 1967 se estrenó el nuevo edificio en la calle Alfonso XII. En esta época una nueva ley federal suiza permitió aumentar, por parte del Gobierno Suizo, la ayuda financiera destinada a sus escuelas en el extranjero.


Años 70– La democracia toma un nuevo dinamismo

Al inicio de esta década se cumplió medio siglo de vida de la ESB. Este aniversario coincidió con acontecimientos trascendentes para la sociedad española, que también se reflejaron en el panorama educativo. También la ESB amplió su programa. Se creó otra clase de párvulos, se introdujeron las matemáticas modernas a partir de la sexta clase y se ofreció una alternativa al BUP con un curso de FP de comercial-administrativo.


Los años 80 – Tiempos movidos

Una nueva ley federal redujo las subvenciones anuales a las escuelas suizas en el extranjero y restringió los ya escasos recursos financieros de la ESB.
No obstante, la ESB adquirió a principios de los años 80 un primer equipo de ordenadores para la enseñanza de Informática. Pero las mayores aspiraciones de la ESB pasaban por conseguir el reconocimiento de las autoridades españolas como escuela extranjera, lo que supondría la creación de una 12ª Clase. Este reconocimiento se obtuvo al final de la década. En estos años también se habilitó la azotea del edificio nuevo, que pasó a convertirse en un espacio de recreo y juego. Desde entonces y hasta hoy, las sucesivas generaciones de alumnos de la ESB han crecido jugando bajo el cielo barcelonés y rodeados de los populares terrats de Barcelona.


Años 90 – Ante la era global

En el año escolar 1990/91 se inauguró el recién remodelado pabellón Brusi, y la ESB fue reconocida por la Generalitat de Catalunya como una escuela extranjera a todos los efectos. Otro gran logro para el centro fue la obtención del permiso de las autoridades académicas suizas para impartir los cursos preparatorios de acceso a sus universidades. En el año 1993, los alumnos de la duodécima clase se enfrentaron por primera vez a los exámenes de Maturität, el equivalente suizo a la selectividad, que les garantizaba la entrada directa a las universidades suizas.


Nuevo milenio – Valores para el futuro

Fachada de la Escuela Suiza

También en la entrada al nuevo milenio la Escuela permaneció fiel a su profunda concepción humanista de la pedagogía y dio paso desde entonces a los valores de la educación emocional. Esto se tradujo en nuevas pautas para la resolución de conflictos y algunos alumnos de Secundaria se forman cada año como mediadores escolares. Para apoyar a los padres en la tarea de educar a los hijos, la ESB creó la Escuela de Padres, en la que mediante charlas y conferencias se exponen temas importantes de la pedagogía como la autonomía y la responsabilidad personal de los niños. En el curso escolar 2004/05 se asentaron las bases del KaPri para agilizar y facilitar el paso de Parvulario a Primaria. En Kapri, los alumnos de párvulos trabajan junto a alumnos y alumnas de la primera clase de Primaria durante unas horas lectivas.


Durante una asamblea en 1999, la ESB y sus colaboradores renunciaron a reformar la vieja escuela con su original torre del reloj y optaron por que la derribaran. En el año 2005 se obtuvieron los permisos y licencias de obras e inmediatamente después de la finalización del curso escolar, comenzaron las obras de derribo del antiguo edificio. En los siguientes dos cursos escolares las clases de la ESB quedaron repartidas en distintos edificios. Tras un largo y atrevido viaje de más de dos años de duración, en el 2007 se inauguró el nuevo edificio. Actualmente el nuevo edificio ofrece una infraestructura excelente para llevar a cabo una educación moderna, desde unos laboratorios equipados a la última, pasando por aulas con soporte informático, hasta un amplio espacio de recreo en la azotea.


powered by Opus5